lunes, 23 de julio de 2012

Ventana hacia el sendero IV

La definición de la elección presidencial en México tendría que plantearse a partir de la comprensión de la complejidad cultural que encierra el proceso para la renovación del titular del poder ejecutivo. Cultural, en tanto que se trata de la opción para transitar hacia un proyecto de país deseable por la mayoría, proceso que toca varias aristas de construcciones simbólicas:


1. Por un lado, la demanda de un sector de la población para que las dos cadenas de televisión que ostentan el control de los medios, ofrezcan información plural y veraz; que dejen de ser los monopolios televisivos los que controlen los procesos políticos a partir del manejo parcial de la información. Y, al lado de esto, que se haga una televisión de calidad, y no una programación que sólo contribuye al enajenamiento de la sociedad.


2. La reconstrucción del  país a partir de la urgencia de retomar valores que tienen que ver con el humanismo, en contraposición a la barbarie del consumismo, la corrupción y la impunidad que laceran cada vez más a la sociedad. Es decir, de recuperar el valor y el sentido de conceptos como la honestidad, el compromiso social, la colaboración y solidaridad; así como el sentido comunitario. 


3. La urgencia de que los gobernantes asuman una horizontalidad en sus decisiones y se tornen más sensibles hacia los verdaderos problemas de la población.


4. La necesidad de definir desde dónde dirigir  las acciones de gobierno a partir de la globalidad que vulnera el desarrollo local de las comunidades pero que a la vez puede ser una oportunidad para crecer hacia el mundo.



viernes, 6 de julio de 2012

Ventana hacia el Sendero III

En el mes de junio, fue presentado el documento 10 COMPROMISOS INDISPENSABLES EN LA POLÍTICA CULTURAL 2012-218, elaborado y promovido por los especialistas en diversos ámbitos de la cultura Ricardo Fuentes, Déborah Holtz y Lucina Jiménez. Esta propuesta ha sido firmada por más de 500 personas relacionadas con el arte y la cultura.

Entre lo planteado en este manifiesto que ha sentado las bases para la inclusión de las políticas culturales en la Agenda Pública de México como un asunto fundamental para la reconstrucción del país, se plantea:


1)    Incluir a la cultura y las artes dentro del Plan Nacional de Desarrollo como un tema común y articulado en los planes sectoriales de educación, desarrollo social, economía, salud, turismo, medio ambiente, comunicación, seguridad pública y relaciones internacionales como lo señala la Ley de Planeación reformada el pasado 27 de enero de 2012.

Se trata de un llamado a la conciencia y a la acción cultural.

Para conocer el documento completo se puede consultar las direcciones siguientes:



miércoles, 4 de julio de 2012

Políticas Públicas de Cultura, la ausencia permanente


(Tercera y última parte)
Lourdes Hernández Quiñones

I.Cimientos

Hace treinta años, del 26 de julio al 6 de agosto de 1982, se celebró en México la Conferencia Mundial sobre las Políticas Culturales, de la que derivaría la Declaración correspondiente en la que se incluyó la definición de Cultura que continúa  vigente hasta nuestros días:

La cultura puede considerarse actualmente como el conjunto de los rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o un grupo social. Ella engloba, además de las artes y las letras, los modos de vida, los derechos fundamentales al ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias”. (1)

Asimismo la Declaración de México estableció hace tres décadas que “la cultura da al hombre la capacidad de reflexionar sobre sí mismo. Es ella la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos. A través de ella discernimos los valores y efectuamos opciones. A través de ella el hombre se expresa, toma conciencia de sí mismo, se reconoce como un proyecto inacabado, pone en cuestión sus propias realizaciones, busca incansablemente nuevas significaciones, y crea obras que lo trascienden”.

Si bien es cierto que en 1982 todavía no se tratarían asuntos como las nuevas tecnologías de la información, la Declaración de México estableció varios principios que tienen mayor fuerza en el contexto de la sociedad mundial globalizada. En el tema de Identidad Cultural, el inciso 4 habla de la importancia que tienen todas las culturas como parte del patrimonio común de la humanidad y puntualiza que “La identidad cultural de un pueblo se renueva y enriquece en contacto con las tradiciones y valores de los demás. La cultura es diálogo, intercambio de ideas y experiencias, apreciación de otros valores y tradiciones, se agota y muere en el aislamiento”, premisas que en el año 2005 serían los cimientos para la Convención sobre la protección y promoción de la diversidad de las Expresiones Culturales.

Asimismo la Declaración de México incluye apartados temáticos de gran relevancia como el correspondiente a la Dimensión Cultural del Desarrollo, Cultura y Democracia, y Relaciones entre cultura, educación, ciencia y comunicación. Quisiera detenerme en el que hace referencia al tema Creación Artística e Intelectual y educación artística. El inciso 29 de este apartado señala: “El desarrollo y promoción de la educación artística comprende no sólo la elaboración de programas específicos que despierten la sensibilidad artística y apoyen a grupos e instituciones de creación y difusión, sino también el fomento de actividades que estimulen la conciencia pública sobre la importancia social del arte y de la creación intelectual”.

II. La unión de la Esperanza y la Conciencia

El planteamiento de estimular en la conciencia pública la trascendencia social del arte y la creación resulta fundamental ante un mundo de exigencias mayores y retos para la creatividad y la imaginación. De allí la relevancia de revisar el tema de las políticas culturales. En este sentido, destaca la propuesta formulada en días recientes por Ricardo Fuentes, experto en legislación cultural, Deborah Holtz, editora, y Lucina Jiménez, investigadora especializada en políticas culturales, con el título 10 Compromisos Indispensables en la Política Cultural 2012-2018, documento que en el marco del relevo presidencial en México, fuera entregado a los cuatro candidatos a la Presidencia y que hasta el pasado 24 de junio había sido  rubricado por más de 500 promotores culturales, escritores, investigadores de los procesos culturales y las políticas públicas, editores y artistas.

Desde un análisis crítico y una reflexión seria y comprometida, Ricardo Fuentes, Deborah Holtz y Lucina Jiménez elaboraron un documento que sintetiza las premisas fundamentales de la Declaración de México sobre las Políticas Culturales en 1982, y los tres especialistas devuelven así a la cultura, el lugar que debe ocupar en la Agenda Pública. Los diez compromisos que podrían ser los principios del Programa Nacional de Cultura 2012-2018, son los siguientes:

1.    Incluir a la cultura y las artes dentro del Plan Nacional de Desarrollo como un tema común y articulado en los planes sectoriales de educación, desarrollo social, economía, salud, turismo, medio ambiente, comunicación, seguridad pública y relaciones internacionales como lo señala la Ley de Planeación reformada el pasado 27 de enero de 2012.

2.    Respetar escrupulosamente las culturas y la diversidad lingüística de los pueblos autóctonos u originarios, comunidades y de las culturas populares y reconocer sus derechos a gestionar su patrimonio cultural, para lo cual es necesario la creación de fondos de inversión e innovación y una legislación que les otorgue personalidad jurídica que les permita su defensa y aprovechamiento. Este es un factor de justicia social.

3.    Asumir que la cultura es también un sector productivo, y por ello debe tener acceso a créditos, estímulos económicos y fiscales diseñados de acuerdo con sus propias características, atendiendo prioritariamente a los colectivos juveniles, a la micro, pequeña y mediana empresa y organizaciones culturales civiles. La muy diversa industria cultural puede generar mayores dividendos sociales y económicos si se le da acceso a nuevas formas de gestión, a redes internacionales de intercambio, coproducción y cooperación; es decir, si se propicia la intervención de diversos actores culturales, y el gobierno deja de ser el único (o muy principal) promotor en este ramo. El Estado debe invertir en cultura, pero sobre todo, ser facilitador de la participación de otros agentes.

4.    Poner fin a la discrecionalidad en la distribución de fondos públicos para la cultura y las artes, definiendo reglas claras para el financiamiento público de instituciones, entidades federativas y sociedad civil, a partir de criterios de descentralización, inclusión y beneficio social.
5.    Proponer los cambios legislativos y tomar las medidas necesarias para incluir la educación artística, digital y audiovisual en el sistema educativo nacional y el uso cultural de los medios de comunicación.

6.  Diseñar estrategias de promoción, difusión y fomento de la cultura y las artes a nivel internacional acordes a la política cultural de Estado y crear nuevas estrategias de promoción cultural, acordes a los cambios que demanda el avance tecnológico.

7.    Impulsar la reforma de las instituciones públicas encargadas de las políticas culturales y que hoy consumen la mayor parte de los recursos en gasto burocrático y diseñar un sistema de planeación y evaluación que permita tener indicadores de desempeño e impacto social.

8.    Fortalecer y ampliar políticas de fomento a las diversas ramas y actividades del sector, que estimulen la inversión pública y privada, al igual que la creación de fundaciones, colecciones, instituciones, centros culturales juveniles y otras pequeñas iniciativas  no gubernamentales o mixtas, que brinden beneficios colectivos y comunitarios en este campo.

9.  Crear programas de formación en gestión, administración y comunicación cultural para responsables del sector a nivel federal, estatal y municipal así como para organizaciones culturales y artísticas.

10.  Tener claro que quien dirija la institución rectora del sector, deberá tener la capacidad para articular una política pública de Estado, fincada en el diálogo con las comunidades culturales, instituciones y empresas, tomando en cuenta experiencias locales e internacionales exitosas. Esta persona deberá tener experiencia probada en su quehacer, contar con una visión amplia, desprejuiciada e incluyente del inacabable terreno de nuestra cultura, y gozar del respeto de los protagonistas de estos procesos.


III. México posible

En el año 2009 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto por el cual se adiciona un párrafo noveno al Artículo 4º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que hace referencia al derecho que tiene toda persona al acceso a la cultura y al disfrute de los bienes y servicios que presta el Estado en la materia, así como el ejercicio de sus derechos culturales; asimismo se instituyó la obligación del Estado de promover los medios para la difusión y el desarrollo de la cultura. 

Sin embargo, a tres años de la Reforma Constitucional, no se ha expedido la Ley reglamentaria. De allí la importancia de contemplar en una justa dimensión la trascendencia de las políticas públicas en materia de cultura, de cara a la reconstrucción de un México fracturado socialmente, cuyo baluarte y fortaleza en el contexto mundial sigue siendo su cultura. 


jueves, 21 de junio de 2012

Políticas Públicas de Cultura, la ausencia permanente

(Segunda de tres partes)

Lourdes Hernández Quiñones

En el tránsito de la segunda década del siglo veintiuno y ante la presencia de los consorcios mediáticos en todo el mundo, la necesidad de fortalecer lo local para llegar a lo global es cada vez más urgente, principalmente en los países emergentes. Por ello, esta necesidad de delinear Políticas Culturales que permitan fortalecer las expresiones populares y originales, así como proponer diálogos entre los pueblos a partir del arte; y la urgencia de que el sector aparezca en la agenda pública, máxime cuando en México la Cultura quedó relegada al sector de Servicios, como consecuencia del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Sin embargo, como señalamos en la primera parte de esta serie de artículos, durante las campañas por la presidencia de México, los candidatos no han puesto especial atención en el tema. Andrés Manuel López Obrador de la alianza PRD, PT y Movimiento Ciudadano, así como Josefina Vázquez Mota del PAN, sostuvieron reuniones con algunos creadores e intelectuales durante las cuales esbozaron algunos conceptos en torno a la cultura, mismos que incluyen en sus respectivas páginas web. Por su parte, Enrique Peña Nieto del PRI y PVE, así como Gabriel Quadri del PANAL, no han tenido encuentros con artistas ni con intelectuales, pero en sus páginas electrónicas incluyen algunas ideas.
Enrique Peña Nieto ha descuidado el tema de forma especial, lo que no resulta extraño pues, como se sabe, no es lector, lo que muestra su desinterés por la cultura. Sin embargo, llama la atención que el pasado mes de noviembre del año 2011, y de acuerdo con el reportaje de Judith Amador Tello de la revista Proceso, fechado el 1º de diciembre, del 17 al 19 de noviembre se efectuó en Mérida el “Foro Mesoamericano de Cultura, Turismo e Identidad”, con el propósito-según lo dicho por la reportera-de delinear las propuestas en la materia con visos electorales. A dicho foro asistieron algunos intelectuales vinculados en distintos momentos con el PRI, y exfuncionarios del sector cultural, como Juan José Bremer, quien fuera Director del Instituto Nacional de Bellas Artes y Subsecretario de Cultura, y el cual dictó una conferencia magistral. Hubo propuestas en torno a las instituciones que deben guiar la cultura a nivel federal, discusiones sobre la conveniencia de que la iniciativa privada pueda intervenir  en el uso y aprovechamiento del patrimonio cultural, y planteamientos sobre los nexos entre cultura y turismo, entre otros temas. Y estos asuntos no aparecen, por lo pronto, en la página del candidato por el PRI a la presidencia.
Peña Nieto se refiere a “Impulsar una “Prosperidad  creativa” y consolidarnos como potencia cultural iberoamericana. En este tema, que suena a mera consigna política, hueca y discursiva, vale la pena detenerse en el concepto de “prosperidad creativa”. Es decir, si el candidato pretende con lo anterior, hablar de que en todos los rincones de México habrá escuelas de iniciación artística que fomenten la cultura entre niños, jóvenes y adultos, quizás el término esté bien empleado; pero si se refiere a dar mayor impulso a la creatividad de los protagonistas de la cultura de nuestro país, habría que señalar que lo que necesitan los artistas y artesanos son mayores oportunidades para mostrar su trabajo fuera del país, pero que afortunadamente la creatividad ya es próspera en México. Indudablemente, lo que ha hecho falta para consolidarnos como potencia cultural no sólo en Iberoamérica sino en todo el mundo, es el fortalecimiento de lo local para su proyección global.
El resto de las propuestas del candidato del PRI van de lo que son meras obligaciones de las instancias responsables de cultura a las simples propuestas de campaña. No se ve tras de esta plataforma, ningún trabajo reflexivo que plantee un breve diagnóstico de la situación cultural en México, ni las necesidades más apremiantes que se tienen. Entonces, ¿dónde está lo planteado durante el “Foro Mesoamericano de Cultura, Turismo e Identidad”?
De las páginas electrónicas de los candidatos, la que incluye la información de manera más estructurada y clara para el visitante, es la de la candidata por el PAN, Josefina Vázquez Mota, ahí es evidente la presencia de alguna persona especialista en el tema de la cultura. Uno de los puntos que establece como premisas se refiere a que “Todo proyecto de Nación atraviesa por un proyecto cultural integral”. Resulta interesante que esta misma premisa fue planteada por la presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Consuelo Sáizar, durante la Reunión Nacional de Cultura 2012, realizada en el estado de Yucatán en el mes de marzo, con la participación de los  representantes de las instancias culturales de todo el país.  Por ello, en los conceptos que se manejan, se tocan asuntos que tienen que ver con una evaluación y replanteamiento de acciones implementadas por CONACULTA, como es el “Impulso de una reingeniería institucional integral”, el “Impulso a la creación de un Sistema de Seguridad Social para los Artistas y Creadores de México”, asunto que quedó pendiente en la Cámara de Diputados saliente; “Impulso de un Fondo de Estímulo a la difusión y distribución del cine nacional”, entre otras acciones.

Es necesario decir que tal y como se ha manifestado por distintos medios de comunicación, así como por las redes sociales, muchos intelectuales y creadores de México simpatizan con Andrés Manuel López Obrador, candidato a la presidencia por parte del PRD, PT y Movimiento Ciudadano; sin embargo, en el comunicado de prensa que da cuenta de la reunión que sostuvo  el 14 de febrero en el estado de Michoacán con la comunidad cultural, durante la que anunció que la escritora Elena Poniatowska presidiría la Secretaría de Cultura, en caso de resultar electo, esbozó algunos conceptos, todavía muy generales y poco estructurados, de los cuales resultan relevantes “Poner la cultura al alcance de los grupos étnicos y de los sectores marginados”, “Alentar la formación artística en escuelas, barrios y centros de trabajo” y “Democratizar los medios de comunicación”. Sin embargo, el resto de lo planteado en el comunicado, se constriñe a asuntos propios de las funciones naturales de una institución de cultura.
Gabriel Quadri, candidato del PANAL, ve en la cultura-fundamentalmente- una oportunidad para mostrar a nuestro país en el extranjero, de allí su reiteración para crear el Instituto  Mexicano Octavio Paz. Preocupa, por lo que podría representar en cuanto a su costo e inversión, y por la complejidad burocrática que representa, las propuestas para crear el Sistema de Zonas Arqueológicas Prioritarias; e integrar a los museos en la Red de Órganos Descentralizados o desconcentrados. Su planteamiento para hacer del CONACULTA un órgano independiente de la Secretaría de Educación Pública, no ha sido bien explicitada y tal parece que se enfila a la creación de un Organismo Público Descentralizado que, de cualquier manera, deberá quedar sectorizado en alguna dependencia del sector público.
Eduardo Nivón Bolán, en su libro La Política Cultural. Temas, problemas y oportunidades (1), señala que “la política cultural es algo más que una responsabilidad de gobierno, pues implica a todos los agentes de la sociedad” y que ésta, tiene un “sentido proyectivo, de futuro, que implica tanto conflicto como adhesión a un proyecto de transformación social” (p. 58). Lo señalado por Nivón cobra aún más relevancia ante la complejidad del tejido social hoy en día, el aumento de la pobreza extrema y, al mismo tiempo, la omnipresencia de los consorcios mediáticos en los hogares, como  poderes fácticos, que influyen en las decisiones políticas de México. De allí que la superficialidad con que se han tratado los asuntos culturales en las agendas políticas de los candidatos a la presidencia merezca un señalamiento y una crítica propositiva por parte de la comunidad cultural y de todos los ciudadanos.
Es necesario tener presente experiencias que en otros momentos han alentado la educación artística en México, como fue el Programa de Actividades Culturales de Apoyo a la Educación Primaria PACAEP, que sin mayor explicación desapareció durante la presidencia de Vicente Fox. Lo cierto es que se trataba de una propuesta innovadora que llevaba a maestros y alumnos a la acción a partir de la reflexión y el trabajo con el arte. Múltiples acciones se reproducen en el país, que dan testimonio de la relevancia de la acción cultural para el desarrollo de los pueblos y de las naciones.
Valga retomar lo señalado por Nivón (Op. Cit): “La relevancia de la política cultural se empobrece si se la reduce a la dimensión administrativa y se la priva de su sentido utópico, de compromiso con un modelo de sociedad compartido por los más diversos agentes sociales.”



(1)Nivon Eduardo, La Política cultural. Temas, problemas y oportunidades, CONACULTA, Fondo Regional para la Cultura y las Artes de la Zona centro, Colección Intersecciones, México, 2006.
















sábado, 16 de junio de 2012

Ventana hacia el sendero

2. Blogósfera Cultural (http://www.gestioncultural.org/bc_index.php)

En la primera quincena de junio dio inicio la Blogósfera Cultural, una iniciativa del Programa de Gestión Cultural de la Universidad de Barcelona que reúne por el momento 94 blogs de Iberoamérica, cuyos orígenes se encuentran en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, Panamá, Perú, España, Portugal, Uruguay y México.
Una extraordinaria oportunidad de mirar a través de las ventanas virtuales la realidad cultural diversa de esta región del mundo.
Este sitio será consulta obligada para los estudiosos y protagonistas de la cultura en el mundo.


miércoles, 13 de junio de 2012

Políticas Públicas de Cultura, la ausencia permanente



(Primera parte)

Lourdes Hernández Quiñones

Cuando en México se hace referencia a la posibilidad de crear una Secretaría de Cultura en lugar del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, los argumentos a favor y en contra aparecen de inmediato. Algunos señalan que no es conveniente por el aumento de la burocracia, y todo lo que ello conlleva presupuestalmente, otros piensan que bastaría con crear dicha institución para que casi por arte de magia el arte y la cultura se promovieran de manera adecuada en el  país y en el mundo. Sin embargo, quizás lo más importante es la opción de contar con una Secretaría de Cultura para propiciar que en las políticas públicas de México exista el tema como sector y, de esa manera, se le considere con el interés, preocupación y ocupación que amerita.

Hoy en día, sigue siendo referencia de la promoción cultural en México la Subsecretaría de Cultura dependiente de la Secretaría de Educación Pública, bajo la titularidad de Juan José Bremer (1983-1985), quien también fuera director del Instituto Nacional de Bellas Artes (1976-1982) durante el gobierno de José López Portillo. Bremer condujo a dicha subsecretaría y a la promoción cultural del país por rumbos diversos, con mirada amplia, lo que permitió atender tanto las bellas artes como la cultura popular; hay que recordar que en ese entonces, las nuevas tecnologías no eran protagonistas todavía en el espacio cultural. Lo anterior sería acompañado por la reflexión y el análisis en torno a lo cultural en México. En los años ochenta-previo todavía a la creación del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes-la discusión en torno a las políticas culturales en el mundo estaba presente en los medios de comunicación. En ello influiría sin duda la Declaración de México resultante de la Conferencia Mundial sobre las Políticas Culturales que se efectuaría en nuestro país en el año 1982, a partir de la cual la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia, la Educación y la Cultura, UNESCO, por sus siglas en inglés,  adoptaría una amplia definición de la cultura.

El análisis, evaluación, planeación, formulación y discusión de las políticas culturales tiene particular importancia al andar la segunda década del siglo veintiuno. Sin embargo, pareciera que éstas se han dejado de lado para atender cuestiones de mayor relevancia en la agenda pública, como son el tema de la inseguridad, la violencia y el narcotráfico. No por ello se justifica que se les ignore.

Durante el año 2012, en México sigue ausente el tema, a pesar de que este año se realizarán elecciones presidenciales y de que los cuatro candidatos han formulado una serie de propuestas y estrategias para su gobierno, en caso de llegar a la presidencia. Lo cierto es que hasta el momento no han quedado claras sus políticas en ninguna área ni sector, pues sus argumentos se han reducido a discursos y ofrecimientos de campaña.

 Sin embargo, existen algunos puntos referentes a lo cultural que valdría la pena mencionar. De los cuatro candidatos, el que ha hecho menor referencia a la cultura es Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional y del Verde Ecologista, quien en algún promocional de televisión y radio habló de la importancia y riqueza del patrimonio cultural de México. En su página de internet (www.enriquepenanieto.com/) se encuentra entre sus propuestas la que lleva por título “Más educación y de calidad para todos”, dentro de la cual incluye lo relacionado con cultura:

1.    Impulsar una “Prosperidad creativa” (sic) y consolidarnos como potencia cultural iberoamericana.

2.    Hacer de nuestra cultura un motor de desarrollo económico, un instrumento de unidad nacional y reconstrucción de la paz y una poderosa herramienta de política exterior.

3.    Impulsar una política cultura que incluya a los millones de mexicanos residentes en Estados Unidos.

4.    Ampliar el acceso de todos los mexicanos a la cultura con más recursos, tanto financieros como tecnológicos, para promover y difundir la cultura y las artes en todo el país y más allá de nuestras fronteras.

5.    Proteger el patrimonio cultural nacional para que también lo disfruten las próximas generaciones.

6.    Fomentar la inversión pública y privada en la cultura e impulsar nuevos esquemas de financiamiento y programas de apoyo alternativos para creadores y artistas independientes.

7.    Infraestructura cultura de excelencia. Modernizar, dar adecuado mantenimiento y construir nuevos teatros, bibliotecas, museos, salas de concierto y centros culturales comunitarios en el país.

8.    Fortalecer la Red Nacional de Bibliotecas, equipándolas con nuevos instrumentos digitales que faciliten el acceso al conocimiento.

9.    Promover la lectura entre todos los públicos.

10. Impulsar el desarrollo de la industria cinematográfica con mayores apoyos e incentivos gubernamentales.

Por su parte, Josefina Vázquez Mota, candidata por el Partido Acción Nacional, incluye en su página electrónica (http://josefina.mx/) las propuestas divididas en pilares, y en la referente a “Seguridad: iguales frente a la ley”  incluye lo relativo al combate del crimen organizado, en la que contempla un apartado “Cultura de la paz a través de la cultura” en el que puntualiza:

1.    Pondré a disposición de los jóvenes más y mejores programas deportivos y culturales que fortalezcan su desarrollo integral y los mantengan en actividades socialmente productivas.

2.    Promoveré el desarrollo de orquestas infantiles y juveniles en cada comunidad, para que a través de la música se fortalezca el tejido social.

En otra de sus propuestas que presenta como el Pilar 2 “Bienestar: Iguales frente a las Oportunidades” en el tema “La cultura para el desarrollo” se refiere a la política cultural de la manera siguiente: Impulsar una política cultural que armonice y oriente estratégicamente los esfuerzos del Estado mexicano en beneficio de niños,  jóvenes y de toda la población, especialmente de los artistas y creadores, para que en el siglo XXI la cultura se convierta en el eje transversal de las políticas públicas en materia de educación, sustentabilidad, turismo y desarrollo económico. Cultura y desarrollo son dos caras de la misma moneda”. En este sentido, Vázquez Mota establece ocho premisas:

1.    La cultura estructura la vida social.

2.    Todo proyecto de nación atraviesa por un proyecto cultural integral.

3.    En la inmensa mayoría de los países del mundo democrático se consolida una tendencia en la que se establece un marco institucional del que emanan estrategias de política pública en materia cultural para impulsar el desarrollo, reducir desigualdades, cerrar brechas, atender la equidad, realizar mejoras sustanciales que recuperen la expresión de la población y le otorguen viabilidad a derechos colectivos e individuales.

4.    México cuenta con uno de los capitales culturales más importantes del mundo.

5.    El futuro de México depende en gran medida de que la cultura tenga un papel ineludiblemente protagónico en la vida social.

6.    La variedad y riqueza del patrimonio y la creación cultural de México debe ser una auténtica palanca de desarrollo.

7.    Invertir en la cultura significa invertir en el desarrollo social integral de los mexicanos.

8.    La participación de la cultura en la generación de las riquezas de México será cada vez mayor.

De ellas se desprenden varias acciones:

1.    Impulso de  una reingeniería institucional integral. La Secretaría de Cultura será la articuladora de una política pública de esta naturaleza.

2.    Impulso a un régimen fiscal atractivo para fomentar la robusta participación de los agentes económicos en los proyectos culturales.

3.    Impulso a la transparencia y al marco normativo para la participación pública y privada en el financiamiento a la cultura.

4.    Se multiplicará por diez el presupuesto a la cultura hasta que llegue, por lo menos, al 2.5% del PEF. Impulso a la modernización de la infraestructura cultural en todos los estados.

5.    Se potenciará a las pequeñas y medianas industrias culturales para convertirlas en motores del desarrollo local y regional.

6.    Propondrá la fundación de la Universidad Nacional de las Artes.

7.    Impulsará la creación de un Sistema de Seguridad Social para los Artistas y Creadores de México.

8.    Establecerá un sistema permanente de detección de talentos que funciones en todo el territorio nacional.

9.    Ampliará el sistema de becas para que se beneficien los talentos más jóvenes.

10. Impulsará un Fondo de Estímulo  a la difusión y distribución del cine nacional para que las películas mexicanas sean vistas en todo México y que compitan por el público en igualdad de circunstancias.

11. Con un capital semilla de 500 millones de pesos construiremos un circuito de 32 complejos de exhibición  para en que todas las entidades de la República se aseguren espacios para el cine mexicano.

12. Fomentará la Red Nacional de Bibliotecas como una estratégica herramienta de futuro. Se dotará a la red de equipos modernos y de conectividad de banda ancha que permita a los jóvenes usuarios convertirlas en Células Universales de Conocimiento con el único límite de su imaginación y sus necesidades de formación.

13. Impulsará una cruzada de mantenimiento de instalaciones y renovación de infraestructura y acervo bibliotecarios.

14. Se profundizará en los programas internacionales de difusión del arte y la cultura de México para que nuestros artistas y creadores se conviertan en embajadores especiales de nuestro país en el exterior.

15. Se hará que el aprovechamiento de las nuevas tecnologías beneficie la difusión del arte y la cultura. La digitalización y transmisión de patrimonio cultural,  acervos de museos, exposiciones, conciertos sea una realidad que beneficie a la población en todo el territorio nacional. No más brechas regionales para el disfrute del arte y la cultura.



Andrés Manuel López Obrador (http://lopezobrador.org.mx/) no incluye en su página electrónica propuestas relacionadas con la cultura; sin embargo,  en el comunicado de prensa fechado el 14 de febrero de 2012, el candidato por el Partido de la Revolución Democrática, Partido del Trabajo y Movimiento Ciudadano, anuncia la creación de la Secretaría de Cultura cuya titular sería la escritora Elena Poniatowska. En dicho boletín se enumeran algunas de las acciones que de llegar a la presidencia implementaría en materia de cultura:

  1. Fomentar el hábito de la lectura y fortalecer la red de bibliotecas, salas de lectura y librerías.
  2. Impulsar la realización de ferias de libro en todo el país, como punto de encuentro de escritores y lectores y una vía para el desarrollo de la industria editorial.
  3. Hacer del arte y la cultura nuestra esencia y un espacio de libertad y de expresión que enriquezca la vida de la sociedad.
  4. Otorgamiento de apoyos a las actividades de investigación, preservación y divulgación del patrimonio cultural del país.
  5. Poner la cultura al alcance de los grupos étnicos y de los sectores marginados.
  6. Aplicar un amplio progama de becas para escritores, actores, bailarines, cineastas, pintores, escultores, productores de videos, músicos y promotores culturales.
  7. Democratizar los medios de comunicación.
  8. Brindar poyo a la producción, distribución y exhibición de películas mexicanas de calidad.
  9. Realizar coediciones económicas con editoriales e instituciones públicas y privadas.
  10. Alentar la formación artística en escuelas, barrios y centros de trabajo.



El candidato del Partido Nueva Alianza, Gabriel Quadri, en su página electrónica (http://nuevaalianza.mx/) incluye su plataforma presidencial, que en el inciso 17 establece el apartado México como Potencia Cultural, el cual presenta desglosado en tres temáticas: Cambio institucional; Elementos de Política Cultural; y Cultura como Instrumento de Política Exterior.

En lo referente al Cambio Institucional, destaca la propuesta para hacer del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes un órgano independiente de la Secretaría de Educación Pública, con presupuesto y personalidad jurídica propia y autonomía de gestión. Se plantea que el CONACULTA tenga un Consejo Directivo plural en el que participen la Universidad Nacional Autónoma de México, la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Enseñanza Superior, patronatos privados relevantes e institutos de cultura de las entidades federativas.

En el tema Elementos de política cultural, Quadri se refiere fundamentalmente a la dignificación de las zonas arqueológicas prioritarias degradadas por el comercio informal y construcciones irregulares; a la configuración del sistema de zonas arqueológicas prioritarias como capital histórico y cultural para el desarrollo del turismo en México; a la promoción y desarrollo de una educación artística en escuelas primarias de tiempo completo; a la restructuración del presupuesto de CONACULTA.

Finalmente, en el tema de Cultura como instrumento de política exterior, Quadri plantea la propuesta de crear el Instituto Mexicano Octavio Paz como instrumento de política exterior y para la promoción estratégica de la cultura mexicana.

¿Dónde, entonces, ha quedado la cultura en los dos debates de los candidatos a la presidencia de México? ¿Por qué esa ausencia permanente en su discurso?






miércoles, 6 de junio de 2012

Ventana hacia el sendero...

(Iniciamos este mes de junio, con una nueva sección en el blog Senderos de lo Cultural, con pequeñas estampas que llevarán el título de Ventana hacia el sendero. Se trata de breves textos que igual se refieren a asuntos de la actualidad, pequeñas reflexiones y críticas en torno a la realidad cultural.)

Yo soy #132
Si bien surge como un movimiento estudiantil, Yo soy #132 se ha constituido en un llamado a las conciencias de diversos grupos de la sociedad civil que se encuentran-nos encontramos-hartos de los abusos de políticos, de la corrupción y la impunidad. Es un aliento fresco y vital que parte de la crítica a la manipulación de las televisoras comerciales en México y que se sustenta en la posibilidad de un cambio cultural en las formas de decir y de vivir la civilidad.

domingo, 27 de mayo de 2012

REFLEXIONES DE MARGUERITE YOURCENAR




 (Agradezco al poeta Jorge Lobillo su gentileza al compartir este texto para los lectores del blog Senderos de lo Cultural)

Vivimos una realidad compleja. Los problemas financieros permean  todo el mundo. Los países se tambalean ante el desplome de las bolsas de valores, las monedas pierden su valor. El desempleo se ha incrementado en forma alamante; el narcotráfico invade cotidanamente los territorios y por ello, los habitantes de este planeta nos sentimos más frágiles e intimidados. Aún así, la realidad se nos regala para imaginar soluciones colectivas. Sólo entorno al bien común se podrá construir salidas viables. Por ello reproducimos este fragmento de una entrevista con la escritora Marguerite Yourcenar.

A la pregunta: “-Usted condena el principio de la democracia”, Marguerite Yourcenar, en una entrevista, respondió:

-Condeno la ignorancia que reina tanto en las democracias como en los regímenes totalitarios. Esta ignorancia es tan grande, tan total, que pareciera no sólo  deseada por el sistema, sino por el régimen. He reflexionado con frecuencia acerca de lo que podría ser la educación del niño. Pienso que se necesitarían estudios básicos, muy simples, en los que el niño aprendería que vive, en el seno del universo, sobre un planeta cuyos recursos deberá cuidar más tarde, que depende del aire, del agua, de todos los seres vivientes, y que el menor error o la menor violencia, pueden destruirlo todo.
Aprendería que los hombres se han matado entre sí en guerras que sólo han producido otras guerras, y que cada país acomoda su historia, falsamente, para halagar su orgullo. Se le enseñaría lo suficiente del pasado para que se sienta ligado a los hombres que lo han precedido, para que los admire cuando lo merezcan, sin hacer de ellos unos ídolos, como tampoco del presente o de un hipotético porvenir.
Se intentaría familiarizarlo, a la vez con los libros y las cosas; sabría el nombre de las plantas, conocería a los animales, sin hacer esas odiosas vivisecciones impuestas a los niños y a los adolescentes con el pretexto del estudio de la biología; aprendería a dar los primeros auxilios a los heridos; su educación sexual comprendería su presencia en un parto, su educación mental la vista de enfermos graves y de muertos. Se le darían también simples nociones de moral, sin las cuales la vida en sociedad es imposible, instrucción que las escuelas elementales y medias ya no se atreven a dar en este país.
En materia de religión, no se le impondría ninguna práctica o ningún dogma, pero se le diría algo respecto de todas las grandes religiones del mundo, sobre todo las de su país, para despertar su respeto y destruir por adelantado ciertos prejuicios odiosos. Se le enseñaría a amar el trabajo cuando el trabajo es útil, y a no dejarse engañar por la impostura publicitaria, comenzando por la que le pondera golosinas más o menos adulteradas, que le preparan futuras caries y diabetes. Hay ciertamente un medio de hablar a los niños de cosas en verdad importantes, y más pronto de lo que se le hace.

-Debería ser una educación universal.

-Le parece utópica, y en las actuales circunstancias lo es, pero lo utópico no es necesariamente imposible. Sería, por primera vez, una educación humana. Por lo menos se podría intentar ir en ese sentido, en lugar de precipitarse en sentido contrario.