La definición de la elección presidencial en México tendría que plantearse a partir de la comprensión de la complejidad cultural que encierra el proceso para la renovación del titular del poder ejecutivo. Cultural, en tanto que se trata de la opción para transitar hacia un proyecto de país deseable por la mayoría, proceso que toca varias aristas de construcciones simbólicas:
1. Por un lado, la demanda de un sector de la población para que las dos cadenas de televisión que ostentan el control de los medios, ofrezcan información plural y veraz; que dejen de ser los monopolios televisivos los que controlen los procesos políticos a partir del manejo parcial de la información. Y, al lado de esto, que se haga una televisión de calidad, y no una programación que sólo contribuye al enajenamiento de la sociedad.
2. La reconstrucción del país a partir de la urgencia de retomar valores que tienen que ver con el humanismo, en contraposición a la barbarie del consumismo, la corrupción y la impunidad que laceran cada vez más a la sociedad. Es decir, de recuperar el valor y el sentido de conceptos como la honestidad, el compromiso social, la colaboración y solidaridad; así como el sentido comunitario.
3. La urgencia de que los gobernantes asuman una horizontalidad en sus decisiones y se tornen más sensibles hacia los verdaderos problemas de la población.
4. La necesidad de definir desde dónde dirigir las acciones de gobierno a partir de la globalidad que vulnera el desarrollo local de las comunidades pero que a la vez puede ser una oportunidad para crecer hacia el mundo.
lunes, 23 de julio de 2012
viernes, 6 de julio de 2012
Ventana hacia el Sendero III
En el mes de junio, fue presentado el documento 10 COMPROMISOS INDISPENSABLES EN LA POLÍTICA CULTURAL 2012-218, elaborado y promovido por los especialistas en diversos ámbitos de la cultura Ricardo Fuentes, Déborah Holtz y Lucina Jiménez. Esta propuesta ha sido firmada por más de 500 personas relacionadas con el arte y la cultura.
Entre lo planteado en este manifiesto que ha sentado las bases para la inclusión de las políticas culturales en la Agenda Pública de México como un asunto fundamental para la reconstrucción del país, se plantea:
1) Incluir
a la cultura y las artes dentro del Plan Nacional de Desarrollo como un tema
común y articulado en los planes sectoriales de educación, desarrollo social,
economía, salud, turismo, medio ambiente, comunicación, seguridad pública y
relaciones internacionales como lo señala la Ley de Planeación reformada el
pasado 27 de enero de 2012.
Se trata de un llamado a la conciencia y a la acción cultural.
Para conocer el documento completo se puede consultar las direcciones siguientes:
miércoles, 4 de julio de 2012
Políticas Públicas de Cultura, la ausencia permanente
(Tercera y última parte)
Lourdes Hernández Quiñones
I.Cimientos
Hace treinta años, del 26 de
julio al 6 de agosto de 1982, se celebró en México la Conferencia Mundial sobre
las Políticas Culturales, de la que derivaría la Declaración correspondiente en
la que se incluyó la definición de
Cultura que continúa vigente hasta
nuestros días:
La cultura puede considerarse actualmente
como el conjunto de los rasgos distintivos, espirituales y materiales,
intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o un grupo social.
Ella engloba, además de las artes y las letras, los modos de vida, los derechos
fundamentales al ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las
creencias”. (1)
Asimismo la Declaración de
México estableció hace tres décadas que “la
cultura da al hombre la capacidad de reflexionar sobre sí mismo. Es ella la que
hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y
éticamente comprometidos. A través de ella discernimos los valores y efectuamos
opciones. A través de ella el hombre se expresa, toma conciencia de sí mismo,
se reconoce como un proyecto inacabado, pone en cuestión sus propias
realizaciones, busca incansablemente nuevas significaciones, y crea obras que
lo trascienden”.
Si bien es cierto que en
1982 todavía no se tratarían asuntos como las nuevas tecnologías de la
información, la Declaración de México estableció varios principios que tienen
mayor fuerza en el contexto de la sociedad mundial globalizada. En el tema de
Identidad Cultural, el inciso 4 habla de la importancia que tienen todas las
culturas como parte del patrimonio común de la humanidad y puntualiza que “La identidad cultural de un pueblo se
renueva y enriquece en contacto con las tradiciones y valores de los demás. La
cultura es diálogo, intercambio de ideas y experiencias, apreciación de otros
valores y tradiciones, se agota y muere en el aislamiento”, premisas que en
el año 2005 serían los cimientos para la Convención
sobre la protección y promoción de la diversidad de las Expresiones Culturales.
Asimismo la Declaración de
México incluye apartados temáticos de gran relevancia como el correspondiente a
la Dimensión Cultural del Desarrollo,
Cultura y Democracia, y Relaciones entre cultura, educación,
ciencia y comunicación. Quisiera detenerme en el que hace referencia al
tema Creación Artística e Intelectual y
educación artística. El inciso 29 de este apartado señala: “El desarrollo y promoción de la educación
artística comprende no sólo la elaboración de programas específicos que
despierten la sensibilidad artística y apoyen a grupos e instituciones de
creación y difusión, sino también el fomento de actividades que estimulen la
conciencia pública sobre la importancia social del arte y de la creación
intelectual”.
II. La unión de la Esperanza
y la Conciencia
El planteamiento de
estimular en la conciencia pública la trascendencia social del arte y la
creación resulta fundamental ante un mundo de exigencias mayores y retos para
la creatividad y la imaginación. De allí la relevancia de revisar el tema de
las políticas culturales. En este sentido, destaca la propuesta formulada en
días recientes por Ricardo Fuentes, experto en legislación cultural, Deborah
Holtz, editora, y Lucina Jiménez, investigadora especializada en políticas
culturales, con el título 10 Compromisos Indispensables en la Política
Cultural 2012-2018, documento que en el marco del relevo presidencial
en México, fuera entregado a los cuatro candidatos a la Presidencia y que hasta
el pasado 24 de junio había sido
rubricado por más de 500 promotores culturales, escritores,
investigadores de los procesos culturales y las políticas públicas, editores y
artistas.
Desde un análisis crítico y
una reflexión seria y comprometida, Ricardo Fuentes, Deborah Holtz y Lucina Jiménez
elaboraron un documento que sintetiza las premisas fundamentales de la
Declaración de México sobre las Políticas Culturales en 1982, y los tres
especialistas devuelven así a la cultura, el lugar que debe ocupar en la Agenda
Pública. Los diez compromisos que podrían ser los principios del Programa
Nacional de Cultura 2012-2018, son los siguientes:
1. Incluir
a la cultura y las artes dentro del Plan Nacional de Desarrollo como un tema
común y articulado en los planes sectoriales de educación, desarrollo social,
economía, salud, turismo, medio ambiente, comunicación, seguridad pública y
relaciones internacionales como lo señala la Ley de Planeación reformada el
pasado 27 de enero de 2012.
2. Respetar
escrupulosamente las culturas y la diversidad lingüística de los pueblos
autóctonos u originarios, comunidades y de las culturas populares y reconocer
sus derechos a gestionar su patrimonio cultural, para lo cual es necesario la
creación de fondos de inversión e innovación y una legislación que les otorgue
personalidad jurídica que les permita su defensa y aprovechamiento. Este es un factor de justicia social.
3. Asumir
que la cultura es también un sector productivo, y por ello debe tener acceso a
créditos, estímulos económicos y fiscales diseñados de acuerdo con sus propias
características,
atendiendo prioritariamente a los colectivos juveniles, a la micro, pequeña y
mediana empresa y organizaciones culturales civiles. La
muy diversa industria cultural puede generar mayores dividendos sociales y
económicos si se le da acceso a nuevas formas de gestión, a redes
internacionales de intercambio, coproducción y cooperación; es decir, si se
propicia la intervención de diversos actores culturales, y el gobierno deja de
ser el único (o muy principal) promotor en este ramo. El Estado debe invertir
en cultura, pero sobre todo, ser facilitador de la participación de otros
agentes.
4. Poner
fin a la discrecionalidad en la distribución de fondos públicos para la cultura
y las artes, definiendo reglas claras para el financiamiento público de
instituciones, entidades federativas y sociedad civil, a partir de criterios de
descentralización, inclusión y beneficio social.
5. Proponer
los cambios legislativos y tomar las medidas
necesarias para incluir la educación artística, digital y audiovisual en el
sistema educativo nacional y el uso cultural de los medios de comunicación.
6. Diseñar estrategias de
promoción, difusión y fomento de la cultura y las artes a nivel internacional
acordes a la política cultural de Estado y crear nuevas
estrategias de promoción cultural, acordes a los cambios que demanda el avance
tecnológico.
7. Impulsar
la reforma de las instituciones públicas encargadas de las políticas culturales
y que hoy consumen la mayor parte de los recursos en gasto burocrático y
diseñar un sistema
de planeación y evaluación que permita tener indicadores de desempeño e impacto
social.
8. Fortalecer
y ampliar políticas de fomento a las diversas ramas y actividades del sector,
que estimulen la inversión pública y privada, al igual que la creación de
fundaciones, colecciones, instituciones, centros culturales juveniles y otras
pequeñas iniciativas no gubernamentales o mixtas, que brinden
beneficios colectivos y comunitarios en este campo.
9. Crear
programas de formación en gestión, administración y comunicación cultural para
responsables del sector a nivel federal, estatal y municipal así como para
organizaciones culturales y artísticas.
10. Tener
claro que quien dirija la institución rectora del sector, deberá tener la
capacidad para articular una política pública de Estado, fincada en el diálogo
con las comunidades culturales, instituciones y empresas, tomando en cuenta
experiencias locales e internacionales exitosas. Esta persona deberá tener
experiencia probada en su quehacer, contar con una visión amplia,
desprejuiciada e incluyente del inacabable terreno de nuestra cultura, y gozar
del respeto de los protagonistas de estos procesos.
III. México posible
En el año 2009 se publicó en
el Diario Oficial de la Federación el decreto por el cual se adiciona un
párrafo noveno al Artículo 4º de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos que hace referencia al derecho que tiene toda persona al acceso a la
cultura y al disfrute de los bienes y servicios que presta el Estado en la
materia, así como el ejercicio de sus derechos culturales; asimismo se
instituyó la obligación del Estado de promover los medios para la difusión y el
desarrollo de la cultura.
Sin embargo, a tres años de
la Reforma Constitucional, no se ha expedido la Ley reglamentaria. De allí la
importancia de contemplar en una justa dimensión la trascendencia de las
políticas públicas en materia de cultura, de cara a la reconstrucción de un
México fracturado socialmente, cuyo baluarte y fortaleza en el contexto mundial
sigue siendo su cultura.
jueves, 21 de junio de 2012
Políticas Públicas de Cultura, la ausencia permanente
(Segunda de tres partes)
Lourdes
Hernández Quiñones
En el tránsito de la segunda
década del siglo veintiuno y ante la presencia de los consorcios mediáticos en
todo el mundo, la necesidad de fortalecer lo local para llegar a lo global es
cada vez más urgente, principalmente en los países emergentes. Por ello, esta
necesidad de delinear Políticas Culturales que permitan fortalecer las
expresiones populares y originales, así como proponer diálogos entre los
pueblos a partir del arte; y la urgencia de que el sector aparezca en la agenda
pública, máxime cuando en México la Cultura quedó relegada al sector de
Servicios, como consecuencia del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Sin embargo, como señalamos
en la primera parte de esta serie de artículos, durante las campañas por la
presidencia de México, los candidatos no han puesto especial atención en el
tema. Andrés Manuel López Obrador de la alianza PRD, PT y
Movimiento Ciudadano, así como Josefina Vázquez Mota del PAN,
sostuvieron reuniones con algunos creadores e intelectuales durante las cuales
esbozaron algunos conceptos en torno a la cultura, mismos que incluyen en sus
respectivas páginas web. Por su
parte, Enrique Peña Nieto del PRI y PVE, así como Gabriel Quadri del PANAL, no
han tenido encuentros con artistas ni con intelectuales, pero en sus páginas
electrónicas incluyen algunas ideas.
Enrique Peña Nieto ha
descuidado el tema de forma especial, lo que no resulta extraño pues, como se
sabe, no es lector, lo que muestra su desinterés por la cultura. Sin embargo,
llama la atención que el pasado mes de noviembre del año 2011, y de acuerdo con
el reportaje de Judith Amador Tello de la revista Proceso, fechado el 1º de diciembre, del 17 al 19 de noviembre se
efectuó en Mérida el “Foro Mesoamericano de Cultura, Turismo e Identidad”, con
el propósito-según lo dicho por la reportera-de delinear las propuestas en la
materia con visos electorales. A dicho foro asistieron algunos intelectuales vinculados
en distintos momentos con el PRI, y exfuncionarios del sector cultural, como
Juan José Bremer, quien fuera Director del Instituto Nacional de Bellas Artes y
Subsecretario de Cultura, y el cual dictó una conferencia magistral. Hubo
propuestas en torno a las instituciones que deben guiar la cultura a nivel
federal, discusiones sobre la conveniencia de que la iniciativa privada pueda
intervenir en el uso y aprovechamiento
del patrimonio cultural, y planteamientos sobre los nexos entre cultura y turismo,
entre otros temas. Y estos asuntos no aparecen, por lo pronto, en la página del
candidato por el PRI a la presidencia.
Peña Nieto se refiere a
“Impulsar una “Prosperidad creativa” y
consolidarnos como potencia cultural iberoamericana. En este tema, que suena a
mera consigna política, hueca y discursiva, vale la pena detenerse en el
concepto de “prosperidad creativa”. Es decir, si el candidato pretende con lo
anterior, hablar de que en todos los rincones de México habrá escuelas de
iniciación artística que fomenten la cultura entre niños, jóvenes y adultos,
quizás el término esté bien empleado; pero si se refiere a dar mayor impulso a
la creatividad de los protagonistas de la cultura de nuestro país, habría que
señalar que lo que necesitan los artistas y artesanos son mayores oportunidades
para mostrar su trabajo fuera del país, pero que afortunadamente la creatividad
ya es próspera en México. Indudablemente, lo que ha hecho falta para
consolidarnos como potencia cultural no sólo en Iberoamérica sino en todo el
mundo, es el fortalecimiento de lo local para su proyección global.
El resto de las propuestas
del candidato del PRI van de lo que son meras obligaciones de las instancias
responsables de cultura a las simples propuestas de campaña. No se ve tras de
esta plataforma, ningún trabajo reflexivo que plantee un breve diagnóstico de
la situación cultural en México, ni las necesidades más apremiantes que se
tienen. Entonces, ¿dónde está lo planteado durante el “Foro Mesoamericano de
Cultura, Turismo e Identidad”?
De las páginas electrónicas
de los candidatos, la que incluye la información de manera más estructurada y
clara para el visitante, es la de la candidata por el PAN, Josefina Vázquez
Mota, ahí es evidente la presencia de alguna persona especialista en el tema de
la cultura. Uno de los puntos que establece como premisas se refiere a que
“Todo proyecto de Nación atraviesa por un proyecto cultural integral”. Resulta
interesante que esta misma premisa fue planteada por la presidenta del Consejo
Nacional para la Cultura y las Artes, Consuelo Sáizar, durante la Reunión
Nacional de Cultura 2012, realizada en el estado de Yucatán en el mes de marzo,
con la participación de los
representantes de las instancias culturales de todo el país. Por ello, en los conceptos que se manejan, se
tocan asuntos que tienen que ver con una evaluación y replanteamiento de
acciones implementadas por CONACULTA,
como es el “Impulso de una reingeniería institucional integral”, el “Impulso a
la creación de un Sistema de Seguridad Social para los Artistas y Creadores de
México”, asunto que quedó pendiente en la Cámara de Diputados saliente;
“Impulso de un Fondo de Estímulo a la difusión y distribución del cine
nacional”, entre otras acciones.
Es necesario decir que tal y
como se ha manifestado por distintos medios de comunicación, así como por las
redes sociales, muchos intelectuales y creadores de México simpatizan con
Andrés Manuel López Obrador, candidato a la presidencia por parte del PRD, PT y
Movimiento Ciudadano; sin embargo, en el comunicado de prensa que da cuenta de
la reunión que sostuvo el 14 de febrero
en el estado de Michoacán con la comunidad cultural, durante la que anunció que
la escritora Elena Poniatowska presidiría la Secretaría de Cultura, en caso de
resultar electo, esbozó algunos conceptos, todavía muy generales y poco
estructurados, de los cuales resultan relevantes “Poner la cultura al alcance
de los grupos étnicos y de los sectores marginados”, “Alentar la formación
artística en escuelas, barrios y centros de trabajo” y “Democratizar los medios
de comunicación”. Sin embargo, el resto de lo planteado en el comunicado, se
constriñe a asuntos propios de las funciones naturales de una institución de
cultura.
Gabriel Quadri, candidato
del PANAL, ve en la cultura-fundamentalmente- una oportunidad para mostrar a
nuestro país en el extranjero, de allí su reiteración para crear el
Instituto Mexicano Octavio Paz.
Preocupa, por lo que podría representar en cuanto a su costo e inversión, y por
la complejidad burocrática que representa, las propuestas
para crear el Sistema de Zonas Arqueológicas Prioritarias; e integrar a los
museos en la Red de Órganos Descentralizados o desconcentrados. Su planteamiento para
hacer del CONACULTA un órgano independiente de la Secretaría de Educación
Pública, no ha sido bien explicitada y tal parece que se enfila a la creación
de un Organismo Público Descentralizado que, de cualquier manera, deberá quedar
sectorizado en alguna dependencia del sector público.
Eduardo Nivón Bolán, en su
libro La Política Cultural. Temas,
problemas y oportunidades (1),
señala que “la política cultural es algo más que una responsabilidad de
gobierno, pues implica a todos los agentes de la sociedad” y que ésta, tiene un
“sentido proyectivo, de futuro, que implica tanto conflicto como adhesión a un
proyecto de transformación social” (p. 58). Lo señalado por Nivón cobra aún más
relevancia ante la complejidad del tejido social hoy en día, el aumento de la
pobreza extrema y, al mismo tiempo, la omnipresencia de los consorcios mediáticos
en los hogares, como poderes fácticos,
que influyen en las decisiones políticas de México. De allí que la
superficialidad con que se han tratado los asuntos culturales en las agendas
políticas de los candidatos a la presidencia merezca un señalamiento y una
crítica propositiva por parte de la comunidad cultural y de todos los
ciudadanos.
Es necesario tener presente
experiencias que en otros momentos han alentado la educación artística en
México, como fue el Programa de Actividades Culturales de Apoyo a la Educación
Primaria PACAEP, que sin mayor explicación
desapareció durante la presidencia de Vicente Fox. Lo cierto es que se trataba
de una propuesta innovadora que llevaba a maestros y alumnos a la acción a
partir de la reflexión y el trabajo con el arte. Múltiples acciones se
reproducen en el país, que dan testimonio de la relevancia de la acción
cultural para el desarrollo de los pueblos y de las naciones.
Valga retomar lo señalado
por Nivón (Op. Cit):
“La
relevancia de la política cultural se empobrece si se la reduce a la dimensión
administrativa y se la priva de su sentido utópico, de compromiso con un modelo
de sociedad compartido por los más diversos agentes sociales.”
(1)Nivon Eduardo, La
Política cultural. Temas, problemas y oportunidades, CONACULTA,
Fondo Regional para la Cultura y las Artes de la Zona centro, Colección
Intersecciones, México, 2006.
sábado, 16 de junio de 2012
Ventana hacia el sendero
2. Blogósfera Cultural (http://www.gestioncultural.org/bc_index.php)
En la primera quincena de junio dio inicio la Blogósfera Cultural, una iniciativa del Programa de Gestión Cultural de la Universidad de Barcelona que reúne por el momento 94 blogs de Iberoamérica, cuyos orígenes se encuentran en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, Panamá, Perú, España, Portugal, Uruguay y México.
Una extraordinaria oportunidad de mirar a través de las ventanas virtuales la realidad cultural diversa de esta región del mundo.
Este sitio será consulta obligada para los estudiosos y protagonistas de la cultura en el mundo.
En la primera quincena de junio dio inicio la Blogósfera Cultural, una iniciativa del Programa de Gestión Cultural de la Universidad de Barcelona que reúne por el momento 94 blogs de Iberoamérica, cuyos orígenes se encuentran en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, Panamá, Perú, España, Portugal, Uruguay y México.
Una extraordinaria oportunidad de mirar a través de las ventanas virtuales la realidad cultural diversa de esta región del mundo.
Este sitio será consulta obligada para los estudiosos y protagonistas de la cultura en el mundo.
miércoles, 13 de junio de 2012
Políticas Públicas de Cultura, la ausencia permanente
(Primera parte)
Lourdes
Hernández Quiñones
Cuando en México se hace
referencia a la posibilidad de crear una Secretaría de Cultura en lugar del
Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, los argumentos a favor y en
contra aparecen de inmediato. Algunos señalan que no es conveniente por el
aumento de la burocracia, y todo lo que ello conlleva presupuestalmente, otros
piensan que bastaría con crear dicha institución para que casi por arte de
magia el arte y la cultura se promovieran de manera adecuada en el país y en el mundo. Sin embargo, quizás lo
más importante es la opción de contar con una Secretaría de Cultura para
propiciar que en las políticas públicas de México exista el tema como sector y,
de esa manera, se le considere con el interés, preocupación y ocupación que
amerita.
Hoy en día, sigue siendo
referencia de la promoción cultural en México la Subsecretaría de Cultura
dependiente de la Secretaría de Educación Pública, bajo la titularidad de Juan
José Bremer (1983-1985), quien también fuera director del Instituto Nacional de
Bellas Artes (1976-1982) durante el gobierno de José López Portillo. Bremer
condujo a dicha subsecretaría y a la promoción cultural del país por rumbos
diversos, con mirada amplia, lo que permitió atender tanto las bellas artes como
la cultura popular; hay que recordar que en ese entonces, las nuevas
tecnologías no eran protagonistas todavía en el espacio cultural. Lo anterior
sería acompañado por la reflexión y el análisis en torno a lo cultural en
México. En los años ochenta-previo todavía a la creación del Consejo Nacional
para la Cultura y las Artes-la discusión en torno a las políticas culturales en
el mundo estaba presente en los medios de comunicación. En ello influiría sin
duda la Declaración de México resultante de la Conferencia Mundial sobre las
Políticas Culturales que se efectuaría en nuestro país en el año 1982, a partir
de la cual la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia, la Educación
y la Cultura, UNESCO, por sus siglas en
inglés, adoptaría una amplia definición
de la cultura.
El análisis, evaluación,
planeación, formulación y discusión de las políticas culturales tiene
particular importancia al andar la segunda década del siglo veintiuno. Sin embargo,
pareciera que éstas se han dejado de lado para atender cuestiones de mayor
relevancia en la agenda pública, como son el tema de la inseguridad, la
violencia y el narcotráfico. No por ello se justifica que se les ignore.
Durante el año 2012, en México
sigue ausente el tema, a pesar de que este año se realizarán elecciones
presidenciales y de que los cuatro candidatos han formulado una serie de
propuestas y estrategias para su gobierno, en caso de llegar a la presidencia.
Lo cierto es que hasta el momento no han quedado claras sus políticas en
ninguna área ni sector, pues sus argumentos se han reducido a discursos y
ofrecimientos de campaña.
Sin embargo, existen algunos puntos referentes
a lo cultural que valdría la pena mencionar. De los cuatro candidatos, el que
ha hecho menor referencia a la cultura es Enrique Peña Nieto, del Partido
Revolucionario Institucional y del Verde Ecologista, quien en algún promocional
de televisión y radio habló de la importancia y riqueza del patrimonio cultural
de México. En su página de internet (www.enriquepenanieto.com/) se
encuentra entre sus propuestas la que lleva por título “Más educación y de calidad para todos”, dentro de la cual incluye
lo relacionado con cultura:
1.
Impulsar una “Prosperidad creativa” (sic) y consolidarnos como potencia
cultural iberoamericana.
2.
Hacer de nuestra cultura un motor de
desarrollo económico, un instrumento de unidad nacional y reconstrucción de la
paz y una poderosa herramienta de política exterior.
3.
Impulsar una política cultura que incluya a
los millones de mexicanos residentes en Estados Unidos.
4.
Ampliar el acceso de todos los mexicanos a la
cultura con más recursos, tanto financieros como tecnológicos, para promover y
difundir la cultura y las artes en todo el país y más allá de nuestras
fronteras.
5.
Proteger el patrimonio cultural nacional para
que también lo disfruten las próximas generaciones.
6.
Fomentar la inversión pública y privada en la
cultura e impulsar nuevos esquemas de financiamiento y programas de apoyo
alternativos para creadores y artistas independientes.
7.
Infraestructura cultura de excelencia.
Modernizar, dar adecuado mantenimiento y construir nuevos teatros, bibliotecas,
museos, salas de concierto y centros culturales comunitarios en el país.
8.
Fortalecer la Red Nacional de Bibliotecas,
equipándolas con nuevos instrumentos digitales que faciliten el acceso al
conocimiento.
9.
Promover la lectura entre todos los públicos.
10. Impulsar
el desarrollo de la industria cinematográfica con mayores apoyos e incentivos
gubernamentales.
Por su parte, Josefina Vázquez Mota, candidata por el Partido Acción
Nacional, incluye en su página electrónica (http://josefina.mx/) las propuestas
divididas en pilares, y en la referente a “Seguridad: iguales frente a la ley” incluye lo relativo al combate del crimen
organizado, en la que contempla un apartado “Cultura de la paz a través de la cultura” en el que puntualiza:
1. Pondré a disposición de los jóvenes más y mejores programas
deportivos y culturales que fortalezcan su desarrollo integral y los mantengan
en actividades socialmente productivas.
2. Promoveré el desarrollo de orquestas infantiles y
juveniles en cada comunidad, para que a través de la música se fortalezca el
tejido social.
En otra de sus propuestas que presenta como el Pilar 2 “Bienestar: Iguales frente a las
Oportunidades” en el tema “La cultura
para el desarrollo” se refiere a la política cultural de la manera
siguiente: Impulsar una política cultural que armonice y oriente
estratégicamente los esfuerzos del Estado mexicano en beneficio de niños, jóvenes y de toda la población, especialmente
de los artistas y creadores, para que en el siglo XXI la cultura se convierta
en el eje transversal de las políticas públicas en materia de educación,
sustentabilidad, turismo y desarrollo económico. Cultura y desarrollo son dos
caras de la misma moneda”. En este sentido, Vázquez Mota establece ocho
premisas:
1. La cultura estructura la vida social.
2. Todo proyecto de nación atraviesa por un proyecto
cultural integral.
3. En la inmensa mayoría de los países del mundo democrático
se consolida una tendencia en la que se establece un marco institucional del
que emanan estrategias de política pública en materia cultural para impulsar el
desarrollo, reducir desigualdades, cerrar brechas, atender la equidad, realizar
mejoras sustanciales que recuperen la expresión de la población y le otorguen
viabilidad a derechos colectivos e individuales.
4. México cuenta con uno de los capitales culturales más
importantes del mundo.
5. El futuro de México depende en gran medida de que la
cultura tenga un papel ineludiblemente protagónico en la vida social.
6. La variedad y riqueza del patrimonio y la creación
cultural de México debe ser una auténtica palanca de desarrollo.
7. Invertir en la cultura significa invertir en el
desarrollo social integral de los mexicanos.
8. La participación de la cultura en la generación de las
riquezas de México será cada vez mayor.
De ellas se desprenden varias acciones:
1. Impulso de una reingeniería
institucional integral. La Secretaría de Cultura será la articuladora de una
política pública de esta naturaleza.
2. Impulso a un régimen fiscal atractivo para fomentar la
robusta participación de los agentes económicos en los proyectos culturales.
3. Impulso a la transparencia y al marco normativo para la
participación pública y privada en el financiamiento a la cultura.
4. Se multiplicará por diez el presupuesto a la cultura
hasta que llegue, por lo menos, al 2.5% del PEF. Impulso a la modernización de
la infraestructura cultural en todos los estados.
5. Se potenciará a las pequeñas y medianas industrias
culturales para convertirlas en motores del desarrollo local y regional.
6. Propondrá la fundación de la Universidad Nacional de las
Artes.
7. Impulsará la creación de un Sistema de Seguridad Social
para los Artistas y Creadores de México.
8. Establecerá un sistema permanente de detección de
talentos que funciones en todo el territorio nacional.
9. Ampliará el sistema de becas para que se beneficien los
talentos más jóvenes.
10. Impulsará un Fondo de Estímulo a la difusión y distribución del cine
nacional para que las películas mexicanas sean vistas en todo México y que
compitan por el público en igualdad de circunstancias.
11. Con un capital semilla de 500 millones de pesos construiremos
un circuito de 32 complejos de exhibición
para en que todas las entidades de la República se aseguren espacios
para el cine mexicano.
12. Fomentará la Red Nacional de Bibliotecas como una
estratégica herramienta de futuro. Se dotará a la red de equipos modernos y de
conectividad de banda ancha que permita a los jóvenes usuarios convertirlas en
Células Universales de Conocimiento con el único límite de su imaginación y sus
necesidades de formación.
13. Impulsará una cruzada de mantenimiento de instalaciones y
renovación de infraestructura y acervo bibliotecarios.
14. Se profundizará en los programas internacionales de
difusión del arte y la cultura de México para que nuestros artistas y creadores
se conviertan en embajadores especiales de nuestro país en el exterior.
15. Se hará que el aprovechamiento de las nuevas tecnologías
beneficie la difusión del arte y la cultura. La digitalización y transmisión de
patrimonio cultural, acervos de museos,
exposiciones, conciertos sea una realidad que beneficie a la población en todo
el territorio nacional. No más brechas regionales para el disfrute del arte y
la cultura.
Andrés
Manuel López Obrador (http://lopezobrador.org.mx/) no incluye en
su página electrónica propuestas relacionadas con la cultura; sin embargo, en el comunicado de prensa fechado el 14 de
febrero de 2012, el candidato por el Partido de la Revolución Democrática,
Partido del Trabajo y Movimiento Ciudadano, anuncia la creación de la
Secretaría de Cultura cuya titular sería la escritora Elena Poniatowska. En
dicho boletín se enumeran algunas de las acciones que de llegar a la
presidencia implementaría en materia de cultura:
- Fomentar el hábito de la lectura y fortalecer la red de
bibliotecas, salas de lectura y librerías.
- Impulsar la realización de ferias de libro en todo el país, como
punto de encuentro de escritores y lectores y una vía para el desarrollo
de la industria editorial.
- Hacer del arte y la cultura nuestra esencia y un espacio de
libertad y de expresión que enriquezca la vida de la sociedad.
- Otorgamiento de apoyos a las actividades de investigación,
preservación y divulgación del patrimonio cultural del país.
- Poner la cultura al alcance de los grupos étnicos y de los sectores
marginados.
- Aplicar un amplio progama de becas para escritores, actores,
bailarines, cineastas, pintores, escultores, productores de videos,
músicos y promotores culturales.
- Democratizar los medios de comunicación.
- Brindar poyo a la producción, distribución y exhibición de
películas mexicanas de calidad.
- Realizar coediciones económicas con editoriales e instituciones
públicas y privadas.
- Alentar la formación artística en escuelas, barrios y centros de
trabajo.
El candidato del Partido Nueva Alianza, Gabriel Quadri, en su página electrónica
(http://nuevaalianza.mx/)
incluye su plataforma presidencial, que en el inciso 17 establece el apartado México como Potencia Cultural, el cual
presenta desglosado en tres temáticas: Cambio
institucional; Elementos de Política
Cultural; y Cultura como Instrumento
de Política Exterior.
En lo referente al Cambio
Institucional, destaca la propuesta para hacer del Consejo Nacional para la
Cultura y las Artes un órgano independiente de la Secretaría de Educación Pública,
con presupuesto y personalidad jurídica propia y autonomía de gestión. Se
plantea que el CONACULTA tenga un Consejo Directivo plural en el que participen
la Universidad Nacional Autónoma de México, la Asociación Nacional de
Universidades e Instituciones de Enseñanza Superior, patronatos privados
relevantes e institutos de cultura de las entidades federativas.
En el tema Elementos de política
cultural, Quadri se refiere fundamentalmente a la dignificación de las
zonas arqueológicas prioritarias degradadas por el comercio informal y
construcciones irregulares; a la configuración del sistema de zonas
arqueológicas prioritarias como capital histórico y cultural para el desarrollo
del turismo en México; a la promoción y desarrollo de una educación artística
en escuelas primarias de tiempo completo; a la restructuración del presupuesto
de CONACULTA.
Finalmente, en el tema de Cultura
como instrumento de política exterior, Quadri plantea la propuesta de crear
el Instituto Mexicano Octavio Paz como instrumento de política exterior y para
la promoción estratégica de la cultura mexicana.
¿Dónde, entonces, ha quedado
la cultura en los dos debates de los candidatos a la presidencia de México? ¿Por
qué esa ausencia permanente en su discurso?
miércoles, 6 de junio de 2012
Ventana hacia el sendero...
(Iniciamos este mes de junio, con una nueva sección en el blog Senderos de lo Cultural, con pequeñas estampas que llevarán el título de Ventana hacia el sendero. Se trata de breves textos que igual se refieren a asuntos de la actualidad, pequeñas reflexiones y críticas en torno a la realidad cultural.)
Yo soy #132
Si bien surge como un movimiento estudiantil, Yo soy #132 se ha constituido en un llamado a las conciencias de diversos grupos de la sociedad civil que se encuentran-nos encontramos-hartos de los abusos de políticos, de la corrupción y la impunidad. Es un aliento fresco y vital que parte de la crítica a la manipulación de las televisoras comerciales en México y que se sustenta en la posibilidad de un cambio cultural en las formas de decir y de vivir la civilidad.
Yo soy #132
Si bien surge como un movimiento estudiantil, Yo soy #132 se ha constituido en un llamado a las conciencias de diversos grupos de la sociedad civil que se encuentran-nos encontramos-hartos de los abusos de políticos, de la corrupción y la impunidad. Es un aliento fresco y vital que parte de la crítica a la manipulación de las televisoras comerciales en México y que se sustenta en la posibilidad de un cambio cultural en las formas de decir y de vivir la civilidad.
domingo, 27 de mayo de 2012
REFLEXIONES DE MARGUERITE YOURCENAR
(Agradezco al poeta Jorge Lobillo su gentileza al compartir este texto para los lectores del blog Senderos de lo Cultural)
Vivimos una realidad compleja. Los problemas financieros permean todo el mundo. Los países se tambalean ante el desplome de las bolsas de valores, las monedas pierden su valor. El desempleo se ha incrementado en forma alamante; el narcotráfico invade cotidanamente los territorios y por ello, los habitantes de este planeta nos sentimos más frágiles e intimidados. Aún así, la realidad se nos regala para imaginar soluciones colectivas. Sólo entorno al bien común se podrá construir salidas viables. Por ello reproducimos este fragmento de una entrevista con la escritora Marguerite Yourcenar.
A la pregunta: “-Usted condena el principio de la
democracia”, Marguerite Yourcenar, en una entrevista, respondió:
-Condeno la ignorancia que reina tanto en las democracias
como en los regímenes totalitarios. Esta ignorancia es tan grande, tan total,
que pareciera no sólo deseada por el
sistema, sino por el régimen. He reflexionado con frecuencia acerca de lo que
podría ser la educación del niño. Pienso que se necesitarían estudios básicos,
muy simples, en los que el niño aprendería que vive, en el seno del universo,
sobre un planeta cuyos recursos deberá cuidar más tarde, que depende del aire,
del agua, de todos los seres vivientes, y que el menor error o la menor
violencia, pueden destruirlo todo.
Aprendería que los hombres se han
matado entre sí en guerras que sólo han producido otras guerras, y que cada
país acomoda su historia, falsamente, para halagar su orgullo. Se le enseñaría
lo suficiente del pasado para que se sienta ligado a los hombres que lo han
precedido, para que los admire cuando lo merezcan, sin hacer de ellos unos
ídolos, como tampoco del presente o de un hipotético porvenir.
Se intentaría familiarizarlo, a la vez
con los libros y las cosas; sabría el nombre de las plantas, conocería a los
animales, sin hacer esas odiosas vivisecciones impuestas a los niños y a los
adolescentes con el pretexto del estudio de la biología; aprendería a dar los
primeros auxilios a los heridos; su educación sexual comprendería su presencia
en un parto, su educación mental la vista de enfermos graves y de muertos. Se
le darían también simples nociones de moral, sin las cuales la vida en sociedad
es imposible, instrucción que las escuelas elementales y medias ya no se
atreven a dar en este país.
En materia de religión, no se le
impondría ninguna práctica o ningún dogma, pero se le diría algo respecto de
todas las grandes religiones del mundo, sobre todo las de su país, para
despertar su respeto y destruir por adelantado ciertos prejuicios odiosos. Se
le enseñaría a amar el trabajo cuando el trabajo es útil, y a no dejarse
engañar por la impostura publicitaria, comenzando por la que le pondera
golosinas más o menos adulteradas, que le preparan futuras caries y diabetes.
Hay ciertamente un medio de hablar a los niños de cosas en verdad importantes,
y más pronto de lo que se le hace.
-Debería ser una educación universal.
-Le parece utópica, y en las actuales circunstancias lo
es, pero lo utópico no es necesariamente imposible. Sería, por primera vez, una
educación humana. Por lo menos se podría intentar ir en ese sentido, en lugar
de precipitarse en sentido contrario.
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